Con la calidad del producto local por bandera, Málaga ofrece numerosas opciones para personas vegetarianas. Restaurantes donde las estrellas son los productos de la huerta malagueña procedentes del Valle del Guadalhorce, la Vega de Antequera e incluso la comarca de la Axarquía, especializada en frutas tropicales. La tradición tiene mucho que decir en unos platos a los que también ha llegado la innovación. Repasamos algunos de nuestros sitios preferidos para disfrutar de la comida vegetariana.

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Cañadú · Plaza de la Merced, 21

Camino de sus vigésimo aniversario, Cañadú es uno de los restaurantes vegetarianos con mejor trayectoria de Málaga. Ubicado en pleno corazón de la Plaza de la Merced y a un paso de la Casa Natal de Picasso, su propuesta es tan sencilla como interesante. Cuenta con un puñado de platos basados en productos de calidad, sin grandes artificios pero con sabores exquisitos.

A ello se suma un completo menú del día que varía cada jornada (de lunes a viernes). Cous cous de verduras, callos vegetarianos, croquetas de manzana y piñones, hamburgesas de tofu, gazpacho, ajoblanco, fideuá de verdurás, así como mil y un ricos postres son la esencia de este local.

Hamburguesa vegetariana Cañadú

Hamburguesa vegetariana Cañadú © Nacho Sánchez

Vegetariano de Alcazabilla · Pozo del Rey, 5

El Vegetariano de Alcazabilla es uno de los sitios más indicados para quienes nunca hayan estado en un restaurante de estas características. La mezcla de influencias gastronómicas, que llegan desde el norte de Europa o Italia, pero también desde Argentina o Marruecos, es la base en una cocina donde los platos se caracterizan por sus exquisitos sabores.

Entrantes, numerosas ensaladas y platos de cuchara forman parte de una completa carta. Abierto desde finales de los 90, su bonita y tranquila terraza y su ubicación a un paso del Teatro Romano, La Alcazaba y el Cine Albéniz lo han convertido en un rincón indispensable para los foodies malagueños.

El Calafate · Andrés Pérez, 4

Sinónimo de calidad y buena atención, El Calafate fue uno de los negocios pioneros en aterrizar en la calle Andrés Pérez, una de las joyas ocultas del centro de Málaga.

Esta estrecha calle es hoy una de las más interesantes de la ciudad por la variedad de propuestas, que incluyen este establecimiento donde los menús del día son una gran elección. Pasta con verduras, ensaladas, cous cous vegetal y platos malagueños como el ajoblanco son algunos de sus platos, aunque destacan por su sabor el taboulé de judías, la porra antequerana o las lentejas al estilo andalusí con pasas y nueces.